Sea cual sea la razón por la que estéis en esta página, gracias por vuestro tiempo.

Me llamo Guille y este proyecto es mi pequeña criatura. Soy estudiante ex-universitaria, ahora autodidacta, viajera low-cost cuando el dinero lo permite, vegana y me gustaría decir que activista por los derechos animales (aunque no sé si lo de activista es algo que se pueda decir de una misma). Este proyecto empezó en 2015 fruto de la necesidad de sentirme mínimamente útil ante la brutal explotación que empecé a ver hacia los animales y el planeta a raíz de la moral especista de nuestra sociedad y ante la falta de datos útiles y contrastados sobre el tema en nuestra lengua.

En un primer momento tuvo el objetivo de ser un referente pseudo-académico (por la veracidad de la información, no por el elitismo) para el veganismo, dirigido a todo tipo de personas: tanto para veganas que busquen datos concretos como para escépticas que aún no hayan entrado en esta maravillosa secta de amor hacia los animales. Sin embargo, a medida que iba entendiéndolo más como un movimiento social de liberación y menos como un acto aislado (e iba formandome en otros movimientos) fue surgiendo la necesidad de interseccionalizarme yo y este proyecto y buscar la transversalidad del veganismo con otras luchas. A esta necesidad y avidez de formación constante se le ha sumado un profundo desencanto crítico con el modelo educativo y universitario: es una verdadera vergüenza cómo han montado un negocio en torno a la protección del planeta (yo estudiaba un grado en ciencias ambientales). No interesa salvarlo. No interesa la “sostenibilidad”. No interesan ni las personas ni los seres vivos. Interesa que se contamine mucho y bien, para que la tecnología para arreglarlo genere capital y trabajo.

Así que tras una larga temporada de autocrítica y deconstrucción (y de pensar sobre qué hostias quiero hacer en la vida) llegamos a Existe Alternativa. Con muchas ganas de compartir mi propio proceso e investigaciones, esta web estará principalmente enfocada a entender la multidimensionalidad del veganismo como movimiento pero quién sabe que acabaré publicando o compartiendo. Intentaré escribibr todo lo que pueda pero detrás de cada publicación hay muchas horas de curro y no me gusta hablar sobre lo que no sé, de modo que no puedo prometer una frecuencia concreta (lo lamento, mis queridas 17 millones de seguidoras).

Por último… como hombre blanco de un país imperialista la cantidad de privilegios que poseo son tantos como personas, animales y ecosistemas oprimidos existen, pero tomar conciencia de ellos es un proceso necesario y apremiante. No sólo para romper con la opresión sino porque necesitamos y merecemos conocer la realidad en la que vivimos para poder ser las personas que realmente deseamos ser. Como todos los privilegios, estos están construidos en base a una desigualdad hacia quienes no los tienen y si me parece que el sistema neoliberal hace algo bien es precisamente el ocultarnos esta cadena generadora de opresión. Para quienes vivimos en sociedades capitalistas (especialmente si no tenemos discapacidades, especialmente si somos hombres cis y especialmente si somos blancos) es asquerosamente fácil hacer oidos sordos a la realidad de miles de millones de personas y cientos de miles de millones de animales. Hemos sido engañadas y manipuladas, por el sistema, por la educación recibida, por los lobbies, por nosotras mismas y por nuestra pasividad adquirida.

La idea última de este espacio es precisamente romper con la edad de las mentiras en la que vivimos, romper con la indefensión aprendida, acabar de forma consciente con la desigualdad que generamos de forma inconsciente y, mediante la reflexión, la autocrítica y la cooperación, empoderarnos como personas. Entender y analizar los motivos por los que este sistema no funciona y empezar a asentar las bases para, no la supervivencia sino la prosperidad de las generaciones futuras, empezando desde ya con acciones concretas que apuesten por lo local, el decrecimiento, la cooperación y la interseccionalidad entre movimientos. Podemos y debemos por fin olvidar esa idea, escrita a fuego en nuestras conciencias, de que “no hay nada que podamos hacer”.

Basta de mentiras. Existe Alternativa.

Guille

Fuente fotografía: Vyacheslav Mishchenko
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